Todos parecen haber visto esas señales, menos yo, que camino perdida entre las sombras y la niebla. Tengo el corazón atemorizado y voy dando pequeños pasos para no caerme. ¿Perderme? No, estoy perdida hace mucho tiempo. Lo que aún no sé es cómo he logrado sobrevivir hasta este momento. Tú crees que veré las señales, como los demás, pero te equivocas. Estoy escondida en un escenario en que sólo puedo oír y ver, pero no puedo tocar ni sentir. En realidad, hace tiempo que no toco ni siento nada material. Parece que me estuviera desintegrando en pequeñas gotas de niebla fría y que cada una de ellas llevara parte de mis miedos en sí. No soy consciente de hasta dónde puedo llegar. La niebla y el frío secan el aire que entra en mis pulmones. Presiento que estoy a punto de dejar de lado el lugar en el que nos deberíamos haber encontrado. Pero, como siempre, tú estabas al otro lado del espejo y yo no podía verte.