martes, 9 de octubre de 2007

Dark Rain

Tendría que acostumbrarme al insomnio y al perpetuo ardor de mis ojos, ansiosos por descansar y cerrarse plácidamente. Aunque siempre es de noche, no consigo dormir. Hace meses que llueve sin parar. En realidad, no recuerdo si alguna vez vi otra cosa que no fuera lluvia y noche cerrada. Espera, sí, algunas veces hay niebla. La lluvia intenta colarse entre los dedos de la niebla, pero no siempre lo consigue. La noche permanece inmutable como si llevara millones de años reinando en el espacio y todas las estrellas se hubiesen extinguido.
A pesar de todo, llueve desde un cielo despejado. Desde un cielo negro y compacto, como un telón sólido que está apenas a unos metros de mi cabeza.
Tengo los ojos abiertos en medio de la oscuridad húmeda de esta noche que es una sola noche. La única noche que hemos conocido. No hay nadie más alrededor. Parece que yo sea el único ser del universo. Quizás no sea tan malo. Quizás me dé un poco de lástima no tener con quien hablar. Pero estoy hablando contigo, aunque no estés ni en este tiempo, ni en este espacio, ni en esta noche de lluvia.

lunes, 8 de octubre de 2007

Silencio

Después de todo, silencio. Y nada más. No queda nada aunque los recuerdos resuenan en mis sienes. No puedo pensar y todo es un vacío que se extiende hasta donde ya no se ve, ni se oye.

domingo, 7 de octubre de 2007

Mundos paralelos

Creo venir de algún otro sitio en el que no podía verme en tus ojos. No nos ha dado tiempo. Ni hoy, ni posiblemente en el futuro. Parece que nadie nos ha tenido en cuenta en sus planes. Parecemos colgados de destinos diferentes, para los que no hay solución. Por qué será tan difícil dejar de pensar y actuar de una vez. Ahora no puedes verme. En realidad, creo que pocas veces me has mirado. Pero seguro que ahora no puedes. No me ves, aunque tampoco lo conseguirías aunque fijaras la mirada cientos y cientos de veces.
Voy palideciendo poco a poco, haciéndome transparente para poder acercarme un poco más a ti. Pero no lo consigo.
Quizás ahora estoy a tu lado, soplando tu nariz como si fuera una brizna de aire. No es el aire. Soy yo, pero tú no lo sabes.