Creo venir de algún otro sitio en el que no podía verme en tus ojos. No nos ha dado tiempo. Ni hoy, ni posiblemente en el futuro. Parece que nadie nos ha tenido en cuenta en sus planes. Parecemos colgados de destinos diferentes, para los que no hay solución. Por qué será tan difícil dejar de pensar y actuar de una vez. Ahora no puedes verme. En realidad, creo que pocas veces me has mirado. Pero seguro que ahora no puedes. No me ves, aunque tampoco lo conseguirías aunque fijaras la mirada cientos y cientos de veces.
Voy palideciendo poco a poco, haciéndome transparente para poder acercarme un poco más a ti. Pero no lo consigo.
Quizás ahora estoy a tu lado, soplando tu nariz como si fuera una brizna de aire. No es el aire. Soy yo, pero tú no lo sabes.